Lo de hoy 21 de junio de 2006 ha sido un acto del mas absoluto desprecio a los vecinos.
Después de recibir el director del Aeropuerto de Almería cartas de las asociaciones de vecinos de los barrios afectados, exigiendo el cese de esta actividad perversa, nos torturan (siesta incluida) con un Boeing 747.
No se que consideración tendremos para Aena, ni si entienden algo del derecho
al descanso, al bienestar y a la seguridad.
Sea cuales sean sus consideraciones, si es que las hubiese, una cosa queda patente, prevalece el interés económico al mas elemental respeto a los ciudadanos.
Mientras los responsables de nuestro bienestar miran para otro lado sin pronunciarse sobre estos atropellos.