En España
las flores que nacen en abril
no nacen de
alegría, sí de dolores, sí
de tres años
de tiros, de tres años sin mí
que resistió
su pueblo solo contra el fusil.
En España
las flores no quieren ya vivir
porque el
pueblo español murió en abril;
pero las flores
vuelven y quien las hizo morir
no sabe que
las flores vuelven en cada abril.
España
nunca muere, nunca puede morir,
al pueblo
y a la flor no los mata el fusil;
no los mata
el fusil.