A defender
tiranos
me han traído
al cuartel,
estoy avergonzado
de harber
entrado en él.
Me han hecho
criminal
al darme el
uniforme militar.
Al ver que
es la antesala
de la guerra
el cuartel
la madre del
soldado
llorando está
por él.
Al toque de
llamada
se forma el
escuadrón
que va a matar
hermanos,
quizá
de su nación.
Madre de mi
corazón,
no soy digno
de vivir,
porque ultrajando
a otras madres
te estoy ultrajando
a tí.
Un juramento
presté,
pero no tuvo
valor
porque fue
la tiranía
la que en
aquel gran día
me lo arrebató.
Yo sólo
he de luchar
en nombre
de la santa libertad.
Con furor haré
la guerra
al que se
apropió la tierra
y la libertad
contra la
ley y el capital.
Anarquía,
madre mía,
tu sólo
enciendes mis sañas;
a los tiranos
de España
enfilaré
mi cañón
renembrando
las hazañas
de la gran
revolución.