A la revuelta,
proletario;
ya brilla
el día de la redención
que el sublime
ideal libertario
sea el norte
de la rebelión (bis).
Dignifiquemos
del hombre la vida,
en un nuevo
organismo social,
destruyendo
las causas del mal
de esta vil
sociedad maldecida.
¡A la
revolución!
¡Obreros,
a luchar!
Con decisión
a conquistar
nuestra emancipación
No más
al amo gobernante
por vil salario
queremos servir;
ya no más
la limosna humillante
ya no más
suplicar ni pedir (bis).
Que al pedir
pan, por habre acosado,
el proletario
con potente voz,
le contesta
mortífero y feroz
el fusil del
verdugo uniformado.
¡Obreros, a luchar! etc.
Los privilegios
de la burguesía
aniquilamos
con brazo tenaz,
y los antros
de la tiranía
sean pasto
de fuego voraz (bis).
No quede en
pie el Estado y sus leyes,
que siempre
al pueblo, feroz esclavizó,
y la ignorancia
caduca conservó
con sus patrias,
sus dioses y sus reyes.
¡Obreros, a luchar!, etc.