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lo colectivo
"El conocimiento no es algo cifrado, 
enigmático, un elemento que
enriquece solo el saber de los
especialistas, sino un ámbito
específico de posibilidad de
entendimiento y de acción,
creado desde y para la vida
concreta, histórica.
El conocimiento no es
transhistórico, porque la vida
tampoco lo es..."
"Hoy más que nunca es verdad
que no podemos vivir sin saber,
pero al tiempo es más importante
que nunca subrayar que
no podemos saber sin vivir”

Darío Botero Uribe


"Las voces más duras de la

encuesta fueron contra la escuela,
como un espacio donde la
pobreza de espíritu corta las alas, y
es un escollo para aprender cualquier
cosa. Y en especial para las artes.
Piensan que ha habido un despilfarro
de talentos por la repetición
infinita y sin alteraciones de los
dogmas académicos, mientras que
los mejor dotados solo pudieron ser
grandes creadores cuando no
tuvieron que volver a las aulas"...

Gabriel García Márquez
     
      Conocer-se
Desde esta inconmensurable incertidumbre, hablamos y aleccionamos a nuestros niñ@s y jóvenes. Los alentamos a “prepararse” para “mantenerse” y ganar un lugar en la sociedad, cuando esta sociedad muestra un balance nefasto de su itinerario. Somos un pueblo constituido por sujetos desvalidos, dependientes, descentrados, reproducidos en con la ayuda de un sistema educativo que, como nos revela Estanislao Zuleta, “nos ahorró el esfuerzo de pensar”.

Nuestra escuela, ese universo de cuadrículas arquitectónicas, donde el conocimiento, las relaciones, las rutinas, los “recreos”, se encapsulan en otras cuadrículas. Ese lugar poblado de símbolos ajenos, de experiencias mediatizadas, de lenguajes incomprensibles. Allí donde se abre un paréntesis a la vida, y se acude a una cita perversa, a ciegas, con el “futuro”. Ese lugar conquistado por un miedo que nos hace sus mejores discípulos: miedo a los maestros, a los padres, a los compañeros, al tiempo, a los sueños, a la potencia creadora, al cambio, a la vida.

Con la ayuda de la escuela aceptamos que es posible obedecer sin respetar, y perdimos la pista a la eficacia de la palabra. Con su impulso final, renunciamos a ser para, mejor, funcionar, aunque en ser radique nuestra conquista y en funcionar nuestra renuncia. “El sujeto es capaz de conocer-se”, y de hacerse dueño de sí mismo, nos dice Foucault. Y la educación, por esto mismo, puede ser potencia o condena de la sociedad. Y como sobre ella se juega, en buena medida, la suerte de nuestro pasado, presente y futuro, hemos decidido que sea la inspiración de esta obra: un sistema de vida centrado en la educación y el conocimiento. En la entrega y el intercambio comunitario de saberes.

La evidencia de que la realidad humana no es un dato a priori sino que es histórica, que los hombres y las mujeres la hemos creado, transformado, engrandecido o malogrado, nos habla de una potencia creadora, posiblemente adormecida, pero no aniquilada. Por eso queremos vivir, conocer, crear y vivir, conocer crear...

El conocimiento, la educación, la nueva escuela, entonces, son la inspiración y el eje del eugenius. Todos los esfuerzos, las acciones, los acuerdos, apuntan a alimentar este objetivo como preocupación central. El intercambio de saberes en una perspectiva formativa, genera una dinámica permanente donde lo que todos saben pensar y hacer resulta relevante y útil. Y por eso la vida puede hacer presencia en la escuela, y la escuela, en la vida de todos.

En la escuela del eugenius no hay aulas, ni horas de clase por materia, ni separaciones entre los que saben y los que ignoran, o entre edades y apariencias. Tiene sí, espacios y tiempos y mentores, para indagar, crear, producir, comunicar, pensar-nos y, ante todo, gozar-nos.

El camino del conocimiento se ha pensado con la ayuda del enfoque sistémico.
 
lo colectivo

"Solo puede ser eficaz una educación si busca enseñar a alguien lo que desea aprender. Si el mundo en que vive, las relaciones con las que está en contacto, la escuela misma, no despierta en el individuo el deseo de aprender, no hay nada que hacer. Esto lo había descubierto ya en su tiempo Platón, quien afirmaba en El Sofista, que si la educación consistiera en dar de comer al hambriento, sería la más sencilla de las empresas. Desgraciadamente, en la educación nos encontramos con un fenómeno sustancialmente distinto. No hay nada más difícil que dar de comer a un indigesto o a alguien que lo que quiere es vomitar... Ese es el tipo de cosas que no pueden ser obligatorias y los educadores no deberían olvidarlo cuando realizan la labor de enseñar"

Estanislao Zuleta

La Estrategia para conocer-se

Nuestra estrategia de educación se construye sobre la realidad, entendida en la perspectiva de campos o sistemas dinámicos de conocimiento, por cuyo tamiz pasan las áreas o disciplinas convencionales (música, matemáticas, filosofía, teatro, sociales, danza, plástica, literatura, etc.), pero vistas, eminentemente, como vehículos del pensamiento y la creación que transitan hacia la construcción de contextos de sentido socialmente reconocidos.

El concepto de campo o sistema debe entenderse aquí, tal como lo propone Carlos E. Vasco, como la adopción de un enfoque metodológico, de una “...opción epistemológica para emprender la tarea de entender la realidad y no (como) las propiedades que se hacen presentes en ella independientemente de la actividad creativa del sujeto modelador”.

Nuestros campos o sistemas son un modelo cognitivo de la realidad constituido por un conjunto de partes o elementos relacionados entre sí. Los límites de estos sistemas, por otra parte, son flexibles y se ajustan a los requerimientos particulares de cada momento del proceso educativo.

“Los linderos de los sistemas culturales y sociales (que organizamos para desarrollar nuestras actividades) no son fijos como las cercas de una finca ni como los límites físicos de un aparato: el cerebro los puede desplazar de acuerdo con lo que más convenga para entender y atender una situación determinada... los sistemas culturales no fueron diseñados intencionalmente por alguien, sino que son armados o desarmados por nosotros mismos a través de una disección e integración de la realidad”. (Vasco)

De estos postulados, tenemos varios planteamientos derivados:

·   Cada campo de conocimiento es, a su vez, un subsistema de un sistema mayor. Por lo tanto, los conocimientos están relacionados entre sí, y comparten rasgos que se evidencian en los productos de la creación.
·  Para aproximarse al conocimiento y la proyección de estos sistemas, se involucran tanto “especialistas”, como otros miembros del eugenius , de manera que se trascienden las disciplinas convencionales y se conforma una especie de grupo transdisciplinario.
·  La investigación o indagación que se requiere para allegar conocimiento y proyectarlo a la formulación de acciones educativas, no responde a los requerimientos de información sobre la estructura interna, el funcionamiento y la técnica particular y aislada de un área o disciplina, salvo para ser contextualizada en el ámbito de un conocimiento estructural del campo.
·   Los investigadores y formadores (que son también miembros de la comunidad, “mentores”), se sitúan frente a los campos de conocimiento, no solo como observadores y clasificadores de conocimiento, sino como parte de lo observado y sujetos, ellos mismos, de observación.
·  Las disciplinas convencionales se apropian como partes de sistemas que pertenecen a otros campos de conocimiento más amplios Estos sistemas, en la medida en son contextos expeditos para la creación y la contemporalización de los saberes, se convierten en los hechos más densamente poblados de información y símbolos, y en la fuente de contenidos relevantes para estructurar cada momento del proceso.

Para efectos de identificar los datos relevantes y las relaciones internas de estos sistemas, es preciso convenir unos límites o, al decir de Vasco, un “nivel de resolución del sistema”. Así podemos establecer unos criterios mínimos que ayudan a dilucidar los niveles de resolución de los modelos de sistemas que, ordenados en virtud de su extensión y de la densidad de los elementos que lo componen, permiten definir contenidos y rutas metodológicas. A continuación, se presenta un esquema del enfoque aplicado:

Enfoque sistémico
lo colectivo
"La escuela se enseña sin filosofía y ese es el mayor desastre de la educación... Es un filósofo el hombre que quiere saber; el hombre que aspira a que su saber sea la realización de su ser; el hombre que quiere saber porqué hace algo, para qué lo hace, para quién lo hace;
el hombre que tiene una exigencia
de autonomía".


Estanislao Zuleta

Principios

  • Todos aportamos: en el eugenius no se compite, se coopera. Todos damos y todos recibimos.
  • Todos cabemos: no hacemos discriminación de raza, etnia, origen, procedencia, género o edad. Somos diversos; no excluyentes.
  • Todos los eugenius aman la naturaleza, la respetan, y trabajan por mantenerla íntegra para nuestros contemporáneos y para las nuevas generaciones.
  • Todos sabemos; todos somos mentores y aprendices, aunque hay momentos para cada mentor y cada aprendiz.
  • El conocimiento no se padece, se disfruta y alienta la vida.
  • En el eugenius los acuerdos hacen las normas... después se cumplen.
  • Los procesos y productos del eugenius, se hacen visibles, se comunican y se ponen a disposición de las comunidades, los movimientos sociales y las otras propuestas educativas que lo deseen. El eugenius es pirateable.
  • Reconocemos en los errores a los principales maestros y en la autocrítica el mejor camino para ser mejores. 
  • El eugenius también es el centro del mundo.



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