Desempleo, pobreza y marginación
Acción del FCOC frente a esta problemática.
En
el marco del VIII Encuentro del Frente Continental de Organizaciones Comunales,
los representantes de las distintas organizaciones sociales nucleadas en este
evento discutieron las características económicas, sociales y políticas del
continente latinoamericano se coincidió en que la región sufre la imposición
de un modelo económico dirigido desde los organismos financieros
internacionales y los piases industrializados y que contó con el apoyo implícito
de los distintos estados. Este modelo genero grandes beneficios para el capital
transnacional a costa de incrementar la vulnerabilidad social de los pueblos
expresada en mayor pobreza, desocupación, fragilidad laboral y una distribución
del ingreso cada vez más injusta.
La
deuda externa del continente fue utilizada como una herramienta de presión para
incrementar la dependencia económica de nuestros pueblos. Ultimamente el ALCA
es otra de las estrategias para el sometimiento económico. Este modelo económico
afecto además la eficiencia y calidad en las áreas de salud y educación de la
población en general.
En
lo social y cultural el modelo neoliberal conspiro contra valores éticos de
solidaridad en defensa de la vida digna y plenamente participativa contra la
inclusión de la diversidad de ideas y el reconocimiento de que solamente en un
ámbito cada vez más democrático se puede construir un futuro digno para
todos.
Por
ello, los aquí reunidos analizando una vez mas este sistema económico que
perjudica a los pueblos solicitamos que la FCOC se una a las distintas
organizaciones nacionales y mundiales en busca de un cambio orientado a
satisfacer la necesidad de los pueblos. En ese sentido la comisión
recomienda enviar las conclusiones resolutivas al foro social mundial y
fomentar la participación de las entidades asociadas.
Se concluyo que la actividad vecinalista es una de las bases para generar un cambio a través de la lucha por los problemas concretos de cada comunidad creando entre todos una conciencia política participativa para lograr los cambios necesarios que solo serán posibles mediante la recuperación de las palancas fundamentales de su economía, la recuperación de sus riquezas y el reparto equitativo entre sus poblaciones.
Para
avanzar hacia estos cambios en el nivel local se considera necesario luchar por
la descentralización del poder político y económico; por ejemplo teniendo en
cuenta lo del presupuesto participativo de algunas ciudades de Brasil.
Para
poder realizar todas las tareas que tenemos por delante es necesario generar
mecanismos de capacitación para los dirigentes.
Se
crítico la inexistencia de informes sobre el cumplimiento de las resoluciones
tomadas en el VII Congreso realizado en Chile en 1999 y la escasa difusión de
dichas resoluciones.