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 HACIENDO PROYECTOS EN EL MOVIMIENTO COMUNAL NICARAGUENSE
Basado en el documento "Hacia la planificación de una visión avanzada de los proyectos" de la cra. Martha Cranshaw.

 

INTRODUCCION: 

Nicaragua es el segundo país más pobre de América Latina. Más de la mitad de los que vivimos aquí somos pobres, y seis de cada diez nicaragüenses no tenemos un empleo. 

Aunque la situación es muy triste, podemos tener esperanza cuando estamos organizados. En nuestro caso, el Movimiento Comunal Nicaragüense, nuestra organización, tiene como principal objetivo que la vida en las comunidades de Nicaragua sea mejor, que sus barrios y comarcas progresen. 

Nos interesa  que todos podamos tener viviendas buenas, educación, salud, calles y caminos, comida buena y suficiente, diversión y que nuestros derechos humanos y políticos sean respetados. Nuestra organización aspira que todos seamos felices y vivamos con dignidad. Queremos crear en la comunidad el poder de la unidad y de la participación de todos. Que nuestra voz sea escuchada y que las leyes y políticas del país sean elaboradas para bien de nuestras comunidades. 

Para lograr esto, en el MCN promovemos la organización como la mejor forma de unir las energías y sabiduría del pueblo para resolver sus problemas. Buscamos que la comunidad tenga capacidad  para encontrar soluciones a sus problemas. Pero esto sólo es posible si todos participamos, nos movilizamos y gestionamos. 

Pero la capacidad de una comunidad pobre es limitada. Muchas veces los recursos o servicios que necesitamos para solucionar nuestros problemas ya existen, y están en las manos de otras organizaciones,  las alcaldías, las instituciones del gobierno, las organizaciones no gubernamentales o las agencias extranjeras. Sin embargo, no podremos tener estos recursos y servicios si nosotros no nos movilizamos, damos a conocer nuestros problemas, demandamos acciones de solución ó el apoyo al cual tenemos derecho. 

Gracias a centenares de proyectos promovidos por las mujeres, los jóvenes y los líderes de nuestra organización, 18,655   niños y niñas alcanzan a asistir a clases en 688 preescolares comunitarios, 20,000 brigadistas apoyan acciones preventivas y de educación en  salud en 2,509  Comunidades. Miles de pobladores asisten a 1,966 casas base y 367 puestos de salud. 

Aunque la principal forma de luchar por nuestros derechos es la organización y movilización de la comunidad, hay veces que una forma de acceder a algunos recursos es la elaboración y gestión de proyectos comunitarios. 

Muchos de ustedes ya tienen experiencia en la elaboración de pequeños proyectos  ó han participado en la ejecución de alguno. Reconocemos esos conocimientos aprendidos en su quehacer diario,  por eso el presente folleto pretende brindarles algunos detalles y conocimientos que les permitan mejorar esta labor. 

Queremos, junto con ustedes, desarrollar una forma común de trabajar en la elaboración, gestión y realización de proyectos en la comunidad. Queremos proyectos creados e impulsados con la participación de toda la comunidad como respuesta a los problemas de todos. Proyectos en los que participen, se organicen y se movilicen todos, mujeres y hombres, niños y adultos, sin importar su raza, religión o partido. 

¿QUE ES UN PROYECTO? 

Un proyecto es una especie de plan, un instrumento en el que calculamos los pasos, los recursos y el tiempo que necesitamos para pasar de una realidad que no nos gusta hacia otra que sí deseamos. 

Cuando queremos hacer nuestra casa, pensamos en cuanta madera, cuanto cemento, cuantos bloques y cuanto zinc vamos a necesitar. También pensamos en quién va a trabajar y cuánto tiempo puede tomar. Todas esas cosas en las que pensamos son las que componen un proyecto. Así, la realidad que no nos gusta, es no tener casa y la que desearíamos, es tenerla. 

En nuestra organización, una de las tantas formas de lograr nuestros sueños y mejorar la vida en nuestras comunidades es realizar proyectos comunitarios. Sin embargo, no debemos olvidar que los proyectos son una forma y no el único camino para cambiar la realidad. Por eso, los proyectos no pueden ser la única  razón de ser del MCN. Queremos que los proyectos sean un instrumento para mejorar la vida actual de la gente, pero que también sirvan para movilizar y organizar a la población. 

¿CÓMO ELABORARLO? 

A varios de nosotros nos ha pasado, que muchas veces hacemos proyectos en carrera para aprovechar la oportunidad que un donante nos da. Generalmente, esos proyectos salen de la cabeza del líder de la comunidad. Los beneficiarios ni cuenta se dan hasta que el dinero ya se tiene  y comienzan las actividades. 

Aunque algunas veces esto nos ha dado resultado, la verdad es que con frecuencia el resultado ha sido el desperdicio de recursos. Un proyecto que pretende resolver un problema sin conocer lo que sienten las victimas del problema, es un proyecto con pocas oportunidades de éxito. Como dice el dicho, “sólo uno sabe donde le chima el zapato”. 

Un buen proyecto en nuestra organización debe ser una respuesta a un problema comunitario y debe contar con la participación de la comunidad de principio a fin. 

Tomando en cuenta los principios, los objetivos y la misión de nuestra organización, y nuestra misma experiencia histórica, te presentamos a continuación una serie de pasos que nos lleven a la formulación colectiva de proyectos. Nuestro propósito es crear proyectos que sean hechos por la comunidad, a la medida de nuestras necesidades y nuestras formas de pensar. 

Paso 1: Identificar El Problema social más urgente: 

Tal como lo aprendimos en los talleres sobre “agendas locales”, toda acción de nuestra organización debe partir de un diagnóstico de las necesidades reales de los pobladores. Para esto nos reunimos en una asamblea con los miembros de nuestra comunidad. En ésta, uno a uno vamos señalando los problemas que nos afectan. 

En realidad no van a ser pocos los problemas, por lo que es necesario hacer una lista por orden de prioridad. Es decir poner de primero el problema más urgente, después el que le sigue, y así sucesivamente. 

Ésta no debe ser una actividad sólo para elaborar proyectos, sino que para establecer el plan de acción de los pobladores para el desarrollo su comunidad. Recordemos que la solución de un problema no siempre viene de un proyecto. 

Muchas veces tenemos un problema y sin pensar en sus causas buscamos una solución. Por ejemplo, podemos pensar que cuidando la higiene del hogar podemos evitar la diarrea de los niños. Pero, puede ser que la causa verdadera del problema no sea la higiene sino que el agua está contaminada. 

Paso 2: Analicemos el problema: 

Así muchas veces sólo ponemos “parches” a los problemas. Atacamos sólo algunas de las causas, entonces, con el tiempo el problema continúa. La comunidad tiene que buscar las causas de los problemas, “agarrar al toro por los cuernos”. 

Tomemos el siguiente ejemplo de una comunidad que discutió el problema de la diarrea, encontrando esta lista de causas:

Problema

Causas

Muerte de niños por diarrea

Falta de higiene en el hogar

No hay Unidad de Rehidratación Oral

Falta de conocimiento de las madres sobre como rehidratar a los niños

Falta de alimentos adecuados

Agua contaminada

Falta de atención médica

No hay escuela donde se les enseñe a los niños reglas de higiene

 

Como podemos ver, un problema puede tener muchas causas. Si no las atacamos todas o las principales, podemos disminuir el problema, pero no eliminarlo. 

Paso 3: Decidamos qué solucionar en la comunidad. 

En este momento  la comunidad analiza cómo se pueden atacar las causas del problema, y cuál es la capacidad para solucionarlo. Si tiene capacidad, se organiza y hace un plan de trabajo donde se dividen las responsabilidades. En este caso no hay proyectos.  Pero hay que estar muy conscientes que hay muchas respuestas que no se pueden dar desde la comunidad.  

Por ejemplo, para la comunidad es imposible poner  un médico. Además de que es difícil debemos recordar que la constitución obliga al estado a garantizar los derechos de los niños y niñas y por tanto es su deber asumir estos servicios. 

En estos casos al discutir los problemas sociales más urgentes la comunidad se organiza para movilizarse, gestionar, negociar e influenciar a las autoridades correspondientes para que lleven este servicio a la comunidad. Así, a un problema podemos darle diferentes respuestas. 

 Por ejemplo: 

Causas

Ideas de Soluciones

Falta de higiene en el hogar

No hay Unidad de Rehidratación Oral

Falta de conocimiento de las madres sobre cómo rehidratar a los niños.

 

 

Falta de alimentos adecuados.

 

 

Agua contaminada.

 

 

Falta de atención médica.

 

 

No hay escuela donde se les enseñe a los niños reglas de higiene.

Campaña educativa sobre hábitos de higiene

La comunidad se moviliza y gestiona para que el gobierno construya una.

Capacitación sobre elaboración de suero oral casero. 

La comunidad se moviliza y gestiona la atención especial en los centros de salud a niños y niñas con diarrea frecuente.

Huertos comunales.

 La comunidad gestiona ante alcaldía incorporar a familias más pobres en programas como el PMA.

Enseñarle a la población a clorar o hervir el agua (campaña educativa)

 

La comunidad gestiona o se moviliza para que el Ministerio de Salud garantice un médico

La comunidad gestiona o se moviliza para que el Ministerio de Educación garantice un maestro

 

Así  vemos que para que el problema social se resuelva se pueden requerir varios tipos de acciones. Esta comunidad ya tiene varias ideas de proyectos y una serie de acciones organizativas para solucionar el problema. Las ideas de proyectos son las que aparecen en Negrita. 

Paso 4: Cómo decidirse por la mejor idea. 

Como en el paso anterior, hemos identificado varias ideas de proyecto, llegó la hora de decidirse por una: la que es más urgente y con más posibilidades de hacerse realidad. 

Para decidirse, hay que tomar en cuenta los siguientes elementos: 

Los costos: entre más caro es un proyecto, es más difícil su realización. 

La capacidad de la comunidad: La comunidad tiene que tomar en cuenta si entre sus miembros hay conocimientos y experiencias sobre las actividades del proyecto, y si no lo hubiere hay que incluir dentro de las actividades la capacitación de la gente. Por ejemplo, si es un proyecto de capacitación en salud, tiene que ver si cuentan con brigadistas, promotores o consejeros en salud.

Un proyecto puede ser una vía para que la comunidad adquiera nuevas capacidades. Un proyecto es más posible, entre menos dependa de capacidad técnica o administrativa externa. 

La capacidad de la organización: Todo trabajo colectivo necesita de organización. Entre más organizada esté una comunidad, más posibilidades tiene de ejecutar un proyecto con éxito. 

Las ofertas recibidas y el apoyo que recibiría el proyecto: Si uno ya ha recibido ofertas para construcción de vivienda, es más fácil que el proyecto sea realidad. Si la Alcaldía está interesada en la protección ecológica de la ciudad un proyecto de recolección de basura orgánica tiene mayores oportunidades de éxito. 

Los objetivos del MCN: Para decidirnos por un proyecto, es vital tomar en cuenta la naturaleza, los principios, y la misión de nuestra organización. Un proyecto comunitario en el MCN debe ser: 

Participativo: o sea que debe promover la participación de todos los que se van a beneficiar, tanto para opinar sobre el proyecto como para trabajar y llevarlo a cabo. Si queremos construir una casa comunal, no vamos a contratar a una empresa para que nos la haga, sino que la vamos a hacer entre todos: unos acarreando arena, otros pegando piedra, otros haciendo zanjas, otros ideando el diseño o haciendo gestiones ante Agencia y Alcaldía etc. Entre más granos de arena se pongan en la comunidad, el proyecto tiene más posibilidades de hacerse realidad. 

Movilizador: o sea que promueva la capacidad de los pobladores de gestionar, moverse, expresar sus opiniones, exigir sus derechos  y negociar. Nos interesa que la gente  mejore su situación, es decir que el proyecto sirva a los más pobres para que salgan adelante, tengan más confianza en sí mismos y desarrollen sus capacidades para ayudar a otros. No queremos que la gente dependa de los proyectos. 

Promotor de la igualdad de género: En un país donde más de la mitad de la población somos mujeres es casi imposible que un problema de las mujeres no afecte a los hombres. Y como dijimos antes, un proyecto sin la participación de los beneficiarios puede fracasar. En el MCN consideramos que las mujeres y los hombres debemos tener igualdad de oportunidades, derechos y obligaciones. Un proyecto del MCN debe tomar en cuenta a las mujeres y los hombres por igual. Y  no sólo para trabajar, porque siempre hay una mayoría de mujeres trabajando, sino también para dirigir, administrar y evaluar. Debe tomar en cuenta la carga social que pesa sobre las mujeres debido a sus responsabilidades en el hogar y la familia. Debe ayudar a compartir esas responsabilidades y abrir espacios para  aportar a la solución de los problemas propios de las mujeres. 

Empoderador:  Queremos que los proyectos en nuestras comunidades no sólo dejen obras o mejoras, sino también que los pobladores y sus líderes desarrollen sus capacidades y tomen conciencia de lo que es capaz un pueblo organizado. Los proyectos en el MCN deben dejar fortalecida a la comunidad y sus líderes. 

Los líderes y la comunidad juntos escogen como idea de proyecto aquella que mejor cumpla con todos estos criterios.  Sin embargo, a veces nos vamos a dar cuenta que no se puede abandonar completamente una de las ideas que descartamos. Entonces en estos casos, podemos “matar dos pájaros de un tiro”, juntando dos ideas en un proyecto. Por ejemplo, en las ideas que vimos anteriormente, podemos juntar la educación sobre hábitos de higiene con la capacitación sobre fabricación casera de suero oral. 

Una vez definida la idea del proyecto, de hecho ya tenemos su nombre. El nombre del proyecto debe definir lo que vamos a hacer, y debe dar una idea general de los resultados del mismo. Por ejemplo: “Proyecto de capacitación sobre hábitos de higiene y elaboración de suero oral”, o “Creación de huertos comunales”. 

Paso 5: Cómo decidir el objetivo. 

De la idea de Proyecto al Objetivo no hay más que un paso. Si logramos identificar bien el problema, simplemente el objetivo sería resolver el problema. Por ejemplo, si el problema es la desnutrición infantil, el objetivo del proyecto podemos redactarlo así “eliminar o disminuir la desnutrición infantil. 

El objetivo nos indica para donde vamos, lo que queremos lograr. 

Una vez definido el nombre del proyecto y el objetivo del mismo, procedemos siempre con toda la comunidad, a escribir la propuesta. 

¿Qué debe contener una propuesta de proyecto? 

Aunque cada agencia y cada donante tienen sus propios requisitos para la presentación de propuestas de proyectos, hay algunas partes que generalmente no pueden faltar en un proyecto. Estas partes son: 

I.          Página de presentación del proyecto

II.         Introducción

III.        Antecedentes

IV.       Beneficiarios

V.        Objetivos

VI.       Descripción del proyecto

VII.      Plan de actividades

VIII.     Formas de evaluación

IX.       Presupuesto

X.        Resultados esperados

A veces algunas agencias exigen otros elementos como la Justificación, el problema a resolver e información sobre la organización que solicita los fondos. 

A continuación te hacemos una descripción de lo que lleva cada una de estas partes: 

Página de presentación del proyecto: se trata de la carátula del proyecto. Se pude poner aquí información general que permita dar una idea de lo que se trata el proyecto. Por lo general en esta se pone: nombre del proyecto, ubicación, cantidad de dinero que se solicita, duración, el organismos solicitante y el donante, y la fecha de presentación. 

Introducción: La introducción es prácticamente un resumen del proyecto. Se debe hacer lo menos largo posible pero con información suficiente para tener una idea general del proyecto. Para completar esta información podemos hacernos las siguientes preguntas: 

¿Dónde se va a realizar el proyecto?

¿Cuál es el problema que vamos a resolver?

¿A cuantas personas afecta?

¿Cuáles son las consecuencias?

¿Cuál es la solución? (breve descripción del proyecto)

¿Cómo resolverá el problema?

¿Quiénes o qué organización participarán?

¿Cuántas personas se beneficiarán? 

Antecedentes: En esta parte se puede hablar de la historia del problema, de los esfuerzos que se han hecho antes para resolverlo, y de la experiencia y recursos de nuestra organización para resolver el problema. Nos podemos hacer las siguientes preguntas: 

¿Cómo surgió el problema?

¿Cuáles han sido sus causas?

¿Ha habido antes esfuerzos por resolverlo?

¿Qué se ha logrado con estos esfuerzos?

¿Por qué no se ha resuelto el problema?

¿Qué experiencias tiene nuestra organización en la solución de este tipo de problema?

¿Con qué recursos (humanos y materiales) cuenta la organización para resolver este problema?

¿Cuál es la solución para el problema?

¿Por qué creemos que esa es la solución? 

Beneficiarios: Podemos hablar de dos tipos de beneficiarios: directos e indirectos. Los beneficiarios directos son aquellos con los que el proyecto va a trabajar más de cerca. Es lo generalmente llamamos Grupos Meta. Los beneficiarios indirectos son los habitantes o pobladores con los cuales se relacionan los beneficiarios directos. 

Pongamos un ejemplo: En un proyecto para jóvenes de educación  sobre consumo de drogas, los beneficiarios directos son, por supuesto los jóvenes que eduquemos. Sin embargo, al reducir el consumo de drogas se beneficia la familia del joven, porque se evita los grandes problemas que causa tener un drogadicto en la familia. La familia, en este caso es un beneficiario directo. Igualmente, se puede disminuir el problema de la delincuencia juvenil. El barrio se vuelve más seguro, más sano. Por lo tanto el barrio es otro beneficiario indirecto. 

En este punto es importante detallar la cantidad de personas por edades y sexo. 

Objetivos: Generalmente en los proyectos se incluyen objetivos generales y específicos. Anteriormente, hemos dicho que el objetivo general es la solución del problema que motiva el proyecto. Es el problema en positivo. Por ejemplo, si el problema es la inseguridad ciudadana (delincuencia, robo, etc) el objetivo general eliminar o disminuir la inseguridad ciudadana. 

Los objetivos específicos tienen que ver con el cumplimiento de las actividades y metas del proyecto. Es lo que nos proponemos hacer a lo largo del proyecto. A continuación te proponemos un esquemita sencillo para elaborar objetivos específicos:

 

El objetivo puede tener
Ejemplo

Verbo o acción

Construir

Meta

28 letrinas

Período

En 2 meses

Cómo

Con entrega de materiales y participación comunitaria

Beneficiarios

Para 28 familias en la comunidad El Chipote.

 

Descripción del proyecto:  Esta parte de la propuesta es el “cómo” vamos a hacer las cosas para lograr los objetivos del proyecto. Es hablar de las actividades que vamos a hacer, con quien las vamos a hacer, que pasos vamos a dar par lograr los objetivos. 

En esta parte es muy importante tener bien claro cual es la estrategia de nuestra organización, cuáles son nuestros intereses políticos, nuestras prioridades y nuestras formas de trabajar. Tal como lo describimos en el proceso para escoger la idea del proyecto, nuestra propuesta debe promover la participación de todos los beneficiarios, la organización comunitaria, la movilización de la población, la dirección colectiva, la participación pareja de hombres y mujeres, niños y adultos. Además. Para redactar la descripción del proyecto nos podemos preguntar: 

¿Cuál es la solución para el problema?

¿Cuáles son los pasos que vamos a dar?

¿Qué tipo de actividades se realizarán?

¿Quiénes participarán y dirigirán estas actividades?

¿Qué recursos necesitamos para realizar estas actividades?

¿Cuáles son los recursos que tiene la comunidad?

¿Qué recursos necesita obtener?

¿Cuáles son los obstáculos actuales?

¿Cuáles pueden ser los obstáculos en el futuro?

¿Cómo se va a superar esos obstáculos?

¿Es posible realizar el proyecto a pesar de los obstáculos?

Si el proyecto es económico ¿Podemos recuperar la inversión del proyecto?

¿Los efectos del proyecto continuarán al terminar el mismo?

¿Hay demanda de los beneficios o servicios que generará el proyecto?

¿En qué etapas vamos a realizar el proyecto? 

Plan de actividades: Es esto tenemos mucha experiencia los nicaragüenses. Se trata simplemente ponerle fecha, responsable y participantes a cada una de las actividades y acciones que mencionamos en la descripción del proyecto. En realidad es un calendario de actividades. Sin embargo, no debemos de olvidar lo siguiente: 

Definir con claridad quién es el responsable y los participantes en cada actividad.

Incluir entre las actividades las evaluaciones y la elaboración de informes.

Asignar un tiempo realista a cada actividad. Si se da poco tiempo se cae en el riesgo de la desesperación y la decepción cuando no se logran las metas. Si se da mucho, se puede desperdiciar recursos y desmotivar a los participantes. 

A continuación te presentamos un esquemita que te puede servir para la elaboración del plan:

 

Actividad

Metodología

Responsable y participantes

Fecha

Costo

 

 

 

 

 

 Presupuesto: Para elaborar el presupuesto, lo único que se tiene que hacer es ponerle un precio a cada actividad. Tenemos que tener un detalle de los materiales, el transporte, la alimentación, las invitaciones, etc. de cada actividad. La suma del costo de todas las actividades es el costo total del proyecto. 

Es conveniente ponerle a cada actividad el precio en córdobas y en dólares. Tener un presupuesto en dólares nos sirve para evitar la confusión que provoca los deslizamientos. 

Podemos presentar en presupuesto en dos cuadros. Uno es el presupuesto resumido, donde se reflejan los gastos globales por rubros, como transporte, viáticos, alimentación, hospedaje, salarios, equipo, capacitación, etc. El otro cuadro es el presupuesto detallado, donde se detalla los gastos de cada rubro, según las actividades del proyecto. 

Evaluación: En esta parte de la propuesta debemos describir cómo se le va a dar seguimiento y cómo se va a evaluar el proyecto. Hay que señalar que debemos evaluar cada actividad o en cada etapa, para hacer correcciones en el camino. Algunas actividades que podemos incluir son talleres evaluativos, reuniones con la comunidad, visitas al campo, elaboración de memorias de talleres, actas de reuniones. 

La evaluación debe ser un proceso constante donde participen todos los beneficiarios. Así, podemos mejorar a cada paso la efectividad de nuestros proyecto. 

Tal como telo dijimos al comienzo, cada donante o agencia tiene sus formas de trabajar, por lo que nos tenemos que acomodar a ellos. Sin embargo, los elementos anteriores aparecen en casi todos los formatos.