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LA
PERMANENCIA DE LA ACUMULACIÓN PRIMITIVA:
NOTAS SOBRE LA CONSTITUCIÓN SOCIAL
Werner
Bonefeld
Introducción
En
la última década ha habido un aumento en el tráfico de
mujeres y de niños, en la prostitución y en la esclavitud. Han
surgido nuevos mercados de bebés y de órganos humanos. Los
propietarios del poder laboral no sólo se enfrentan con nuevas
formas de explotación (ver Caffentzis,1999). También son
transformados en un recurso accesible a ser libremente utilizado
y vendido, junto a los bebés que se exportan (Federici,1997).
Algunos comentaristas han sugerido que estamos presenciando la
reemergencia de las condiciones de la acumulación primitiva (véase
entre otros, Dalla Costa,1995ª,1995b). Estos trabajos muestran
claramente que la visión de Marx de acuerdo a la cual una gran
proporción del capital, que aparece hoy en los EEUU sin
certificado de nacimiento, fue ayer, en Inglaterra, la sangre
capitalista de los niños (Marx,1983,p.707), sigue siendo un
juicio potente de las condiciones contemporáneas.
Este
ensayo sostiene que la acumulación primitiva no sólo escribe
el período de transición que conduce a la emergencia del
capitalismo. La acumulación primitiva es, en los hechos, la
base de las relaciones sociales capitalistas, y es por ello la
constitución social a través de la cual subsiste la explotación
del trabajo. En otras palabras, los desarrollos contemporáneos
de la acumulación primitiva no son desarrollos casuales. Más
bien, la acumulación primitiva es un componente necesario del
capitalismo. Entonces, sostenemos que la acumulación originaria
es una acumulación que se reproduce permanentemente. Es la
condición y el presupuesto de la existencia del capital. En
pocas palabras, la acumulación primitiva es una acumulación
constantemente reproducida, sea en términos de la renovada
separación de nuevas poblaciones de los medios de producción y
de subsistencia, o en términos de la reproducción de las
relaciones salariales en las relaciones "establecidas del
capital. La primera busca atraer nuevos obreros bajo el comando
del capital, y la última los retiene como un recurso humano
explotable—llamado el factor humano de la producción. La
relación social capitalista reposa en el divorcio de la masa de
la población de los medios de producción. Este divorcio fue el
resultado de la acumulación primitiva y es el requisito sobre
el que descansa la explotación capitalista del trabajo.
La
Acumulación Primitiva y el Capital
En
la tradición marxista, la acumulación primitiva se ve
corrientemente como la pre-historia del capitalismo. El
capitalismo se desarrolló a partir de la acumulación
originaria y una vez que el capitalismo sea abolido, la historia
de la acumulación primitiva –una historia de sangre y fuego
en donde las ovejas reemplazaron a los humanos en la limpieza de
los territorios—se verá como simp’lemente como historia. La
acumulación originaria, entonces, es vista como un período de
transición histórica del pre-capitalismo al capitalismo. El
carácter temporal específico de la acumulación primitiva
queda referido a la "limpieza de los campos", esto es
la separación del trabajo de los medios de producción y de las
condiciones naturales del trabajo.
Escritores
marxistas sobre el imperialismo, especialmente Luxemburgo
(1963), implícitamente reconocieron que "elñ capitalismo
propiamente dicho" en los centros imperialistas depende
para su propia reproducción ampliada de la subyugación de
nuevas poblaciones a las relaciones de cambio capitalistas.
Luxemburgo, que no negaba el punto de vista convencional de que
la acumulación primitiva es un período distinto en el amanecer
del capitalismo, aceptaba sin embargo, la coincidencia de las
relaciones capitalistas constituídas con la acumulación
primitiva. Y lo que es más importante, la acumulación
primitiva no fue vista como una "acumulación
original", sino, más bien, como la consecuencia de la lógica
contradictoria del capitalismo: la acumulación de capital
necesitaba de la apertura de nuevos mercados en orden a realizar
en el intercambio la plusvalía extraída. Entonces, desde este
punto de vista, la acumulación primitiva deriva de la lógica
contradictoria de la acumulación capitalista y de sus crisis.
Esto hizo posible que Luxemburgo aceptara que la acumulación
primitiva marca el período de transición al capitalismo, y
sostener, al menos como una implicación, que la acumulación
primitiva es una característica del carácter sujeto a crisis
de la acumulación capitalista. Amin, escribiendo en los 1970s,
enfoca también este problema: los mecanismos de la acumulación
primitiva" no se remite solamente a la prehistoria del
capitalismo; también son contemporáneos.
Son
estas formas de acumulación primitiva, modificadas pero
persistentes, para la ventaja del centro, lo que constituye el
dominio de la teoría de la acumulación a escala mundial"
(Amin, 1974,p.3) El entendimiento de la acumulación primitiva sólo
como un período de transición no ve que el divorcio del
trabajo de los medios de producción no es sólo la premisa histórica
de las relaciones sociales capitalistas sino, aún más
importante, la condición y el requerimiento de la explotación
capitalista del trabajo. Como marx lo señalaba (1973,p.515)
"el cambio de trabajo por trabajo—y de la misma manera la
condición de la propiedad de los trabajadores—se sostiene
sobre las bases de "la carencia de propiedad" de los
trabajadores." Las relacio9nes sociales capitalistas se
fundan en la separación del trabajo de los medios de producción
y eso entraña que la acumulación capitalista se sostenga
reproduciendo constantemente el divorcio del trabajo de sus
medios.
La
Acumulación Primitiva y la Constitución Social
La
crítica de la economía política de Marx dejó claro que el
‘capital’ no es una ‘cosa’,y sostuvo que el punto de
partida del capital y el trabajo es el mismo. El capital no es
una cosa porque es una relación social definida y el punto de
partida del capital y del trabajo es el mismo porque ambos son
formas pervertidas de la reproducción social. Para Marx, cada
"forma", aún la forma más simple, como por ejemplo,
la mercancía, "es ya una inversión que hace que las
relaciones entre las gentes se vean como relaciones entre
cosas" (Marx, 1972,p.508) o, más enfáticamente, cada
"forma" es una "forma pervertida" (Marx,
1962,p.90). La perversión más desarrollada,lo constituye el
fetiche de la sociedad capitalista, la relación del capital
consigo mismo, de una cosa consigo misma (ver Marx, 1972,p.515)
. la expresión extrema de esta perversión es el interés del
capital: la " la forma más externalizada, más fetichística"
del capital (Marx, 1966,p.391).
Y
el "salario"-- ¿cuál es la definición del salario
del trabajo? "El salario del trabajo, o "precio del
trabajo" es una expresión tan irracional como un
"logaritmo amarillo" (Ibid. P. 818). Lo que entonces
necesita explicarse no es la relación entre el capital y el
trabajo asalariado en su sentido directo e inmediato, sino más
bien la constitución social en que se funda esta relación, y a
través de la cual subsiste. En otras palabras, lo que se
necesita explicar es por qué las prácticas social productivas
humanas toman la forma del capital.De ahí la pregunta de Marx,
"¿por qué este contenido ( las prácticas productivas
sociales humanas) asumen esta forma (la forma del capital) ¿"
(Marx, 1962,p.95) Esta pregunta plantea el problema de la
constitución social del valor. La dimensión crítica de esta
percepción es la siguiente: " No es la unidad de la
humanidad viviente y activa con las condiciones de lo natural,
las condiciones inorgánicas de sus intercambios metabólicos
con la naturaleza, y más allá su apropiación de la
naturaleza, lo que requiere explicación, y de ahí el resultado
del proceso histórico,-- sino más bien la separación entre
estas condiciones inorgánicas de la existencia humana y su
existencia activa, una separación que se plantea completamente
sólo en la relación del salario y el capital."
(Marx,1973,p.489). El antagonismo de clase entre el capital y el
trabajo se basa y subsiste a través de la separación de la práctica
social humana de sus medios. No podría haber acumulación
capitalista sin la continua reproducción del divorcio del
trabajo de sus condiciones.
El
intercambio de mercancías y el "dinero" anteceden a
la producción capitalista. Sin embargo, para que el dinero
"se transforme en capital, debe existir el prerrequisito de
la producción capitalista" (Marx,1972,p.272). La primera
presuposición histórica es la separación del trabajo con
respecto a sus condiciones, y "por eso la existencia de
medios de trabajo como capital" (ibid.) Para Marx, esta
separación comprende una historia mundial. "La mercancía
y el dinero se transforman en capital ...porque el mismo
trabajador es obligado a vender su trabajo (vender directamente
su fuerza de trabajo) como una mercancía al dueño de las
condiciones objetivas del trabajo. Esta separación es el
prerrequisito para la transformación del dinero (o de la
mercancía que lo representa) en capital" (ibid. P.89) La
constitución de la actividad humana intencional como relaciones
entre las mismas cosas se basa en esta separación y, una vez
establecida se presenta como el supuesto constitutivo de kas
relaciones sociales capitalistas (véase Krahl, 1971, p.223). En
suma, la separación del trabajo de sus condiciones es el
supuesto de su existencia como capital y es la base de la
producción capitalista.../y) se da en la producción
capitalista" (Marx,1972.p.272)
Separación
significa que las condiciones de trabajo enfrentan al trabajo
como "capital ajeno" (Marx,1972,p.422) ya que las
condiciones de producción "se han perdido (para el
trabajador) y han asumido la forma de una propiedad ajena"
(id). Entonces, el divorcio de la práctica humana intencional
de sus condiciones y su transformación en fuerza independiente,
ej. En capital, transforma al producto del trabajo en una
mercancía y hace que la mercancía aparezca como "un
producto del capital" (Marx,1966,p.880). Esto entraña la
materialización de las características sociales de la producción
y la personificación de las ‘bases materiales de la producción’
(id.) . De este modo, el capitalista y el obrero asalariado
"llegan a ser sólo encarnaciones, personificaciones del
capital y del trabajo asalariado, características sociales
definidas, estampadas sobre los individuos por el proceso social
de producción’" (id.). De esta manera, la acumulación
primitiva aparece suspendida (aufgehoben) en la forma de mercancía.
Pero aún suspendida, es la condición constitutiva de las
relaciones sociales capitalistas como relaciones entre cosas.
Los
supuestos del capital, que originalmente aparecían como
condiciones de su devenir –y que por eso no podían surgir de
su accionar como capital—ahora aparecen como resultados de su
propia realización, realmente, como puestos por él—no como
condiciones de su surgimiento, sino como resultados de su
presencia" (Marx,1973,p.460). En pocas palabras, la
acumulación primitiva no solamente es una época histórica que
antecede a las relaciones sociales capitalistas y de donde
emerge el capitalismo. Entraña, fundamentalmente, la suposición
constitutiva a través de la cual subsiste el antagonismo entre
el capital y el trabajo--- la acumulación primitiva está en la
base de la reproducción capitalista" (Marx,1983, p.585)
La
acumulación primitiva es el punto centrífugo en torno al cual
se resuelve el modo capitalista específico de existencia del
poder laboral, la determinación de la actividad humana
intencional en la forma de mercancía laborante. Mientras la
producción capitalista y las relaciones de intercambio
subsisten a a través de la forma mercancía, la acumulación
primitiva es la historia secreta de la determinación de la práctica
intencional humana en la forma de una mercancía laboral
asalariada. La forma mercancía subsiste a través de esta
determinación, la supone y, a través de esta forma, niega en
nombre de lo abstracto la igualdad y la libertad.
Esta
visión es enfocada en Marx en su crítica al fetichismo:
"la suma total del trabajo de todos esos individuos y
grupos privados constituye el agregado del trabajo social. Como
los productores no entran en contacto social unos con otros
hasta que intercambian sus productos, el carácter específico
del trabajo de cada productor no se muestra a sí mismo salvo en
el acto de intercambio. En otras palabras, el trabajo de los
individuos se sostiene como una parte del trabajo de la
sociedad, sólo por medio de las relaciones que establece el
acto de intercambio directamente enytre los productos, e
indirectamente, y a través de ello0s, entre los productores.
Por eso, para éstos últimos, las relaciones que conectan al
trabajo de un individuo con el del resto aparece, no
directamente como relaciones entre individuos que trabajan, sino
como son realmente, relaciones materiales entre personas y
relaciones sociales ente cosas" (Marx,1983,pp.77-8).
Entonces, el individuo social, subsiste como tal individuo, no
en un sentido "inmediato", sino en un sentido
"mediado": mediado por la forma mercancía.
La
forma mercancía plantea la totalidad de las relaciones sociales
burguesas y en esa totalidad pone la base de la práctica
productiva de todos los individuos como individuos alienados.
La
forma mercancía incluye no solamente la actividad de cada
individuo, es también independiente de esta conexión con el
individuo. Entonces, el divorcio del trabajo con respecto a sus
condiciones entraña no sólo la completa independencia entre
los individuos, sino también su completa dependencia a
relaciones impersonales impuestas por la forma mercancía. Así,
la independencia del individuo es "una ilusión, que
podemos llamar más adecuadamente, una indiferencia"
(Marx,1973,p.162). Su independencia es la de los individuos
atomizados del mercado, que "son libres para chocar unos
contra otros y entregarse a intercambios dentro de esta
libertad" (id.pp.163-64). La separación de la actividad
humana de sus condiciones es así no sólo la generación real
del proceso del capital, sino también, una vez constituída, el
proceso "real" de la forma mercancía. En otras
palabras, la acumulación primitiva es suspendida en la forma
mercancía como su condición "subterránea", su
requisito constitutivo, y su base histórica.
La
"separación lógica" (véase Negri, 1984), entraña
que capitalista individual tenga que expandir constantemente su
capital " en orden a preservarlo, pero no puede expandirlo,
sino mediante la acumulación progresiva"
(Marx,1983,p.555). El riesgo es la bancarrota. Así, mediado por
la competencia, el capital personificado es empujado a la acción.
"Con la propensión fanática de hacer que el valor se
expanda a si mismo, (el capitalista personificado) empuja
brutalmente a la raza humana a "producir por el gusto de
produce", aumentando "la masa de seres humanos
explotada por él" (id.). El poner los resultados del
trabajo humano como una fuerza por encima del individuo social,
incluyéndose aquí tanto al capitalista como al trabajador
asalariado, se funda en la separación del trabajo de sus
medios. "Los medios e producción se transforman en capital
solamente al extremo en que han llegado a separarse del
trabajador y enfrentan al trabajador como un poder
independiente" (Marx,1963,p.408). En pocas palabras, la
libertad del trabajo de suys condiciones y su transformación en
propiedad privada entraña el derecho de propiedad capitalista
para preservar la riqueza abstracta mediante "el sacrificio
de las máquinas humanas" en las pirámides de la acumulación"
(Gambino,1996,p.55). La ley de la propiedad privada conduce a
que " la capacidad de trabajo ha apropiado para sí
solamente las condiciones subjetivas del trabajo necesario
–los medios de subsistencia para reproducir la capacidad de
trabajo, esto es, para su reproducción como mera capacidad
laboral separada de las condiciones de su realización – y
plantea estas mismas condiciones como cosas, como valores, que
enfrenta como personificaciones alienadas y dominantes"
(Marx,1973,p 452-53). La lógica de la separación es "el
proceso real del capital" (Marx,1972,p.422). Por supuesto,
como alega Marx, el capital "es la separación de las
condiciones de producción con respecto al trabajador"
(id.)
En
resúmen, Marx no concibe al capital como nuna cosa en sí
misma, provista de una lógica objetiva,--como intercambios en
si y para sí, y al hacerlo, generando ganancia. Más bien, lo
concibe como una relación social entre el trabajo y las
condiciones de trabajo que se "hecho independientes en
relación al trabajo (id. 422). La pérdida por parte de los
trabajadores de las condiciones de trabajo se expresa en el
hecho de que estas condiciones de trabajo llegan a ser
independientes como capital o como cosas bajo la disposición
del capitalista" (id. P.271).
Entonces,
la acumulación primitiva, no es exactamente un "período"
de donde emergen las relaciones sociales capitalistas. Más bien
es el "acto" histórico constituyente de la relación
social capitalista como un todo. Como lo señala Marx,
"esta separación forma (bildet) la concepción (Begriff)
del capital." (marx,1966,p.246). La separación del trabajo
de sus condiciones y la concentración de éstas en manos de los
"no trabajadores" (Max,1978, p.116) propone al capital
como una forma pervertida de la práctica social humana en donde
"el proceso de producción tiene dominio sobre el hombre,
en vez de ser controlado por él" (Marx,1983, p.85). La
lucha de clases, entonces, que liberó al amo del esclavo y al
esclavo del amo, es constitutiva de la relación entre capital y
trabajo. La acumulación primitiva, entonces, persiste, en la
relación del capital, como acción constituyente. Esta
"acción" se establece en el corazón de la reproducción
del capital: la acción pre-supuesta de separación del trabajo
con respecto a los medios no es el resultado histórico del
capital sino su presuposición, presuposición que convierte al
capital en una relación social de producción en y mediante el
divorcio de la fuerza social productiva del trabajo con respecto
a sus condiciones.
Subsiste
entonces el carácter sistemático de la acumulación primitiva,
en una forma suspendida a través de las relaciones constituídas
del capital. La separación no es el resultado del capital sino
su génesis. Y ahora se plantea como la presuposición del
capital. Ya no "figura" como la condición de su
emergencia histórica, sino más bien como la presuposición
constituyente de su fanática inclinación a reproducir las
relaciones humanas como relaciones entre propietarios de mercancías,
convertidas en categorías de la reproducción capitalista. En
resumen, la separación "comienza con la acumulación
primitiva, aparece como un proceso permanente en la acumulación
y concentración del capital, y finalmente se expresa a sí
misma como la centralización de los capitales existentes en
unas pocas manos y en una privación de la mayoría de su
capital ( para quienes ahora la expropiación ha cambiado)
" (Marx,1966, p.246).
El
terror de la separación, de los comienzos originales del
capitalismo, pesa como una pesadilla sobre la práctica social
de la actividad humana intencional. La mercantilización del
trabajo, como trabajo asalariado, significa que la práctica
social humana enfrenta sus condiciones como condiciones
alienadas, como condiciones de explotación, y como condiciones
que aparecen, y así existen contradictoriamente, como
relaciones entre cosas.
"El
hombre es enfrentado por cosas, el trabajo es enfrentado por sus
propias condiciones materiales, como sujetos independientes,
auto-contenidos, como personificaciones alienadas, en suma, como
la propiedad de otro y, en esta forma, como
"empleados" y "administradores" del trabajo
en sí mismo, que los apropian en vez de ser ellos los
apropiadores. El hecho de que el valor –así exista como
dinero o como mercancías—y en posteriores desarrollos, las
condiciones de trabajo enfrentan al trabajador como propiedad de
otra gente, como propiedades independientes, significa
simplemente que éstas lo enfrentan como propiedad del
no-trabajador, o capitalista, y enfrenta (las condiciones de
trabajo) no como un trabajador sino el propietario del
valor,etc., como el sujeto forzado por estas cosas que poseen su
propia voluntad, cosas que se pertenecen a sí mismas y que se
personifican como fuerzas independientes"
(Marx,1972,p.475-76) . El capital presupone el trabajo como
trabajo asalariado y el trabajo asalariado presupone al capital
como capital. Cada uno es la precondición del otro.
"
Toda pre-condición del proceso de reproducción social es al
mismo tiempo su resultado, y cada uno de sus resultados aparece
simultáneamente como su pre-condición. Todas las relaciones de
producción en el que se mueve el proceso son tanto sus
productos como sus condiciones. Cuanto más uno examina su
naturaleza como realmente es, tanto más claramente ve que su última
forma llegan a consolidarse más firmemente, de modo que con
independencia del proceso estas condiciones parecen
determinarlo, y sus propias relaciones aparecen para quienes
compiten en el proceso, como condiciones objetivas, como fuerzas
objetivas,
aspectos de las cosas, tanto más cuanto en el proceso
capitalista, todo elemento, aún el más simple, la mercancía
por ejemplo, es ya una inversión y causa relaciones entre las
gentes que aparecen como atributos de cosas y como relaciones de
las gentes con atributos sociales de las cosas" (Marx,
1972,p.507-8).
En
otras palabras, la forma perversa del valor presenta el modo de
existencia de la actividad intencional del hombre en la forma de
relaciones impersonales, confiriendo al ser humano la indignidad
de una existencia (Dasein) como una personificación de cosas.
Así, en lo que se refiere a la relación capital-trabajo, ‘
los trabajadores se producen a si mismos como capacidad
laborante, al mismo tiempo que al capital que los enfrenta’.
Al mismo tiempo ‘el capitalista se reproduce a sí mismo como
capital del mismo modo que la capacidad viviente del trabajo que
lo enfrenta’ (Marx,1973,p.458). ‘Cada uno se reproduce a sí
mismo, reproduciendo al otro, como su negación. El capitalista
produce al trabajo como algo ajeno; el trabajo produce el
producto como algo ajeno’ (id)
Una
vez que se da por garantizada la separación lógica, ej.,
cuando su presupuesto constitutivo es sólo asumido como un
pasado histórico, la lógica de la separación puede ser
entendida solamente en términos del fetiche constitutivo del
capital como el sujeto que estructura las acciones de los
agentes humanos. Las visiones ortodoxas se alimentan de esta
separación entre la estructura (capitalista y la agencia
(humana) . Como lo señalara Horkheimer (1985,p.246), la
separación del "génesis" con respecto a "la
existencia" constituye el punto ciego del pensamiento dogmático.
Esto no significa, sin embargo, que las aproximaciones ortodoxas
no provean un análisis del valor. Pero lo hacen sólo en términos
del trabajo como una agencia humana, y en términos de valor
como trabajo encarnado. Esta teoría del valor solamente muestra
que "el desarrollo del trabajo social produce un proceso de
acumulación de valor o una compleja norma de distribución"
(Negri, 1992, p.70). Desde este punto de vista, la existencia
perversa de relaciones humanas como relaciones entre cosas se
asume en la práctica como verdadera y entonces la fuerza
dirigente del desarrollo capitalista se viene a ver en el propio
capital. Tales ofertas analíticas solamente confirman que el
"mito" no es sólo la condición sólo para tiempos
anteriores, sino que continúa ejerciendo su poder sobre el
pensamiento. De ahí la insistencia de Marx en torno a la
demistificación: Ni las naciones, ni la historia ni el capital
hacen las guerras. "La historia no hace nada, no posee
"grandes riquezas", no "libra batallas"! Es
el Hombre, esrto es el Hombre viviente el que hace todo eso, el
que posee y lucha, no es la Historia la que usa al hombre para
perseguir sus fines, como si fuera una persona aparte. La
Historia no es nada más que la actividad del Hombre
persiguiendo sus fines" (Marx/Engels, 1980,p.98). La crítica
de Marx al fetichismo es fundamentalmente una crítica a
presupuestos no reflexionados: muestra la necesidad de las
formas capitalistas a la luz de su constitución social. En
pocas palabras, y como lo señalara Marcuse, "la constitución
del mundo se da a las espaldas de los individuos, pero aún así
es su propia obra". (1988,p.151)
Sin
un entendimiento de la constitución social del mundo pervertido
del capital, no podrá haber una crítica del capital sin
exponerlo a mismo tiempo como realizando una función económica
útil. Esto, entonces conduce a ver al capital como "el
sujeto" que encarna la lógica de una estructura abstracta
de mercado cuya realidad empírica es mediada por la lucha de
clases y otras fuerzas sociales (Jessop, 1991). Contra esta
racionalización teórica del capital como una fuerza
extra-humana, es sólo sobre la base de una comprensión de la lógica
de la separación que una crítica del capital puede ser
propuesta: esta crítica se despliega hacía una comprensión de
la explotación capitalista y de la acumulación como una forma
constituída y "enfatiza esta constitución y marca la
singularidad y la dinámica del antagonismo que se comprende en
la ley del trabajo" (Negri,1992,p.70). La relación del
capital es el producto histórico de la alineación de sí mismo
que tiene el trabajo. El capital "es la forma asumida por
las condiciones del trabajo" (Marx, 1972,p.492) y la
existencia del capital descansa no justamente en la explotación
del trabajo sino, más bien, en la continua acumulación de
capital a través de la progresiva explotación del trabajo (véase
Marx, 1983, p. 555). El "poder natural" del trabajo
para mantener el valor y crear nuevo valor (Id. P.568) es
dirigido por el capital en el proceso de producción que es, al
mismo tiempo, el proceso de consumo del trabajo viviente.
"Es
elñ trabajador el que constantemente produce riqueza material
objetiva, pero en la forma de capital, en la forma de un poder
extraño que domina y explota (al trabajador) : y el capitalista
como constantemente produce poder-trabajo, pero en la forma de
una fuente subjetiva de riqueza, separada de los objetos en los
que y por los que él solo puede realizarse; en suma, él
procesa al trabajador, pero como trabajador-asalariado. Esta
reproducción incesante, esta perpetuación del trabajador, es
el sine qua non de la producción capitalista " (id. Pp.
535-36). De ahí, la afirmación de que la acumulación
capitalista no está basada justamente en los resultados de la
acumulación primitiva, sino más bien, que la acumulación
primitiva es el presupuesto del antagonismo de clases entre el
capital y el trabajo. Como Marx lo señala, la acumulación
capitalista " solamente presenta como un proceso continuo
lo que en la acumulación primitiva aparece como un proceso histórico
distinto, como el proceso de la emergencia del capital"
(Marx, 1972,p.272, véase también Marx, 1983, p.688). No podría
haber acumulación capitalista sin la reproducción del trabajo
como "trabajo libre-desobjetivado" (Marx, 1973,
p.507). La constitución social de los derechos de propiedad
capitalista es el divorcio del trabajo con relación a sus
medios, el trabajo "privado de objeto bajo el mando del
capital" (id. P.508)
El
supuesto de la reproducción social capitalista es la libertad
del trabajo con respecto a su condición; este supuesto in-forma
y da forma al movimiento real de las relaciones sociales
capitalistas. El capital. "fanáticamente inclinado en
hacer que el valor se expanda a sí mismo (id. P.555) no puede
hacer otra cosa que intensificar la división del trabajo para
aumentar su poder productivo. No hay duda alguna que la
subdivisión del trabajo es el asesinato de un pueblo"
(Uquhart, citado en Marx, 1983, p.343); y así solamente
consolida la separación "original" del trabajo con
sus condiciones a través de mayores y mayores fragmentaciones
del proceso social del trabajo, desmembrando al Hombre (Mensch)
(Marx, 1977, p.155).
Aún
así, por muy fragmentado que esté el trabajo social, dividido
y subdividido, la cooperación humana sigue siendo "la
forma fundamental del modo capitalista de producción"
(Marx,1983,p.317). Esta cooperación existe contra sí misma en
la forma mercancía que integra "el asesinato del
pueblo" con las formas respetuosas de las relaciones de
intercambio libres e iguales.
El
trabajo " es y permanece siendo el supuesto del
capital" (marx, 1973,p.399). El capital no puede librarse
del trabajo, depende de la imposición del trabajo necesario, el
otro lado constituyente del trabajo excedente, a las clases
trabajadoras del mundo.. Tiene que proponer el trabajo necesario
al mismo tiempo que lo reduce al máximo a fin de aumentar la
plusvalía. Esta reducción desarrolla el poder productivo del
trabajo y, al mismo tiempo, la posibilidad real para un reino de
libertad. Dentro de la sociedad capitalista, esta contradicción
sólo puede contenerse por la fuerza (Gewalt), incluyendo no sólo
la destrucción de las capacidades productivas, el desempleo, el
empeoramiento de las condiciones de vida, la extensión de la
pobreza, sino también la destrucción de la vida humana en la
guerra, el desastre ecológico, el hambre, la quema de tierras,
el envenenamiento de las aguas, la devastación de las
comunidades, la producción de bebés para el mercado, el uso
del cuerpo humano como una mercancía a ser cambiada o
destazada, la industrialización de la producción humana a través
de la clonación, etc. La existencia del Hombre como un ser
degradado, explotado, rebajado, despreciado, olvidado,
esclavizado, indica que la produccoión capitaluista no es
producción para humanos—es producción por medio de humanos.
En otras palabras, la forma del valor no es justamente sólo una
abstracción del individuo socialo real. Es una abstracción que
es "verdadera en la práctica" ( Marx, 1973,p.105). La
reducción universal de todas las prácticas sociales humanas a
una sola, una forma abstracta de trabajo, desde el campo de
batalla al laboratorio de clonaciones, indica que la separación
que comenzó con la acumulación primitiva aparece ahora en la
determinación biotécnica para expropiar a los seres humanos.
El capitalismo ha recorrido un largo camino. Indiferente a la
vida, "se satisfizo con nada más que expropiando un número
excesivo de horas de trabajo" (Dalla Costa, 1995ª, p.21) .
Ahora está dedicado a la producción de trabajadores-humanos.
Conclusión
A
través de este ensayo se ha sostenido que la acumulación
primitiva es una acumulación en constante reproducción, sea en
términos de una separación renovada de nuevas poblaciones con
respecto a los medios de producción y de subsistencia, o en términos
de la reproducción de la relación salarial en las relaciones
"establecidas" del capital. La primera mira a llevar
nuevos trabajadores al mando del capital (Della Costa, 1995ª,b:
Caffentzis,1995) y la última, a contenerlos allí como categprías
"liberadas" de sus condiciones.
La
lucha por la autonomía humana y por la autodeterminación entraña
la transformación de los medios de producción en medios de
emancipación. La sociedad de "los libres e iguales"
(ver Agnoli, 2000) o "el modo de producción de los
productores asociados" (ver Godelier,2000), no puede
alcanzarse a través de una política a espaldas de la clase
obrera. Como Marx (1983, p 447) lo señaló " ser un
trabajador productivo ...no es un pedacito de suerte, sino una
desgracia". Las teorías que dan la espalda a la clase
obrera llevan a la aceptación de programas y etiquetas cuya
base común es la religión de todos los días de la sociedad
burguesa: el fetichismo de la mercancía. La emancipación de
los trabajadores sólo puede ser obra de los mismos
trabajadores, y esto significa el fin de la clase trabajadora
como una clase social. La emancipación significa emancipación
humana. El comunismo entraña el fin de las clases, una sociedad
sin clases. La emancipación de la clase obrera significa
entonces que el Hombre "reconoce y organiza sus propias
fuerzas" como fuerzas sociales, y de este modo ya no separa
las fuerzas sociales de sí en la forma "de fuerzas políticas"
y de fuerzas materiales. (Marx,1964,p.370). Marx vio esta nueva
forma de sociedad anticipada en "la comunidad de
proletarios revolucionarios, que extiende su propio control
sobre las condiciones de su propia existencia y en las de todos
los miembros de la sociedad. Es como individuos que los
individuos participan en ella. Es exactamente esta combinación
de individuos (suponiendo, por supuesto, un estadio avanzado de
las nmodernas fuerzas productivas) lo que establece las
condiciones para el libre desarrollo y el movimiento de los
individuos bajo su control—condiciones que anteriormente se
abandonaban a la casualidad y que habían ganado una existencia
independiente por encima y en contra de los individuos
separados, precisamente por esa separación entre
individuos" (Marx y Engels,1962,p.74).
En
resumen, Para los humanos, el establecimiento de relaciones
entre ellos mismos, no como individuos separados cuya existencia
social se hace manifiesta a sus espaldas a través de la forma
mercancía, sino el establecimiento de esas relaciones como
individuos sociales, como dignidades humanas que tienen el
control sobre sus condiciones sociales, debe abolirse el control
económico del capital sobre el hombre, de modo "que la
reproducción social del hombre sea acontrolada por él mismo (véase
Marx, 1983,p.85).
Parafraseando
a Adorno (1975,p.44), el pleno empleo cobra sentido en una
sociedad en donde ya el trabajo no es la medida de todas las
cosas. Entonces, en otras palabras, la teoría del valor trabajo
supone la separación de la práctica humana con respecto a sus
condiciones. Es esta suposición la que constituye la explotación
capitalista sobre el trabajo y es esta suposición la que la
lucha por la emancipación humana debe colocar en el museo de
las antigüedades. La cooperación humana ha de liberarse de su
lazo antagónico con el capital. En el capitalismo la cooperación
es una fuerza productiva contradictoria. "No solamente
tenemos aquí un crecimiento del poder productivo del individuo,
por medio de la cooperación, sino también la creación de un
nuevo poder, esto es, el poder coloectivo de las masas"
(Marx, 1983,p.309). Se da, por supuesto, el caso que la crítica
de la economía política puede hacerse manifiesta en la práctica
sólo cuando es aprehendida por las masas; cuando, en otras
palabras, las masas asumen la comprensión de que es su propio
trabajo, su práctica social, lo que produce el mundo que las
oprime (véase Marx, 1975,p.182). Este mundo es un mundo de
separación, de trabajo "sin-objeto". Lo que se
necesita superar, entonces, es la alineación de la práctica
social humana de sus condiciones. Es la alineación lo que
constituye la relación entre el trabajo asalariado y el
capital.
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Nota:
Esta sección considera De Angelis (1999). La profunda
conceptualización de De Angelis sobre la acumulación primitiva
como una acumulación constantemente renovada, se considera en
este ensayo.
Véase también Bonefeld (1988; 2001).
Ver Marx (1966, Ch. 48).
Ver Marx (1966, p. 880; 1972, p. 491).
En
la traducción inglesa del alemán, verrckt, Form, se traduce
como ‘ forma absurda’ (Marx, 1983, p. 80). La traducción es
‘absurda’. En alemán 'verrckt' , tiene dos significados:
verrckt (loco) y ver-rckt (desplazado). Asi, la noción de
"formas perversas" significa que estas formas son al
mismo tiempo locas y desplazadas. En lo que sigue ‘perversión’
y ‘pervertida’ se usa en ese doble sentido. Yo cito la edición
alemana del Capital ya que la edición inglesa omite esta
sentencia tan importante.
Sobre esto, ver: Negt and Kluge (1981).
Sobre esto ver: Holloway (1995).
Sobre esto ver :Psychopedis (1992).
Para una crítica, ver Bonefeld (1993).
Por ejemplo, ver: , Brenner (1998) donde la competencia
capitalista se enfatiza como la fuerza constitutuyente del
desarrollo capitalista. Para una crítica, véase Bonefeld
(1999) y Lebowitz (1999).
‘En los hechos, el reino de la libertad realmente comienza sólo
cuando el trabajo-que es determinado por la necesidad y
consideraciones mundanas—cesa; esto, en la naturaleza de las
cosas está más allá de la esfera actual de la producción
material. En este terreno, la libertad puede consistir solamente
en el Hombre (Mensch) socializado, los productores asociados,
racionalmente regulando sus intercambios con la naturaleza, poniéndola
bajo su común control, en vez de ser gobernados por las fuerzas
ciegas de la Naturaleza... Pero aún así permanece como un
reino de la necesidad. Mäs allá es que comienza ese desarrollo
de la energía humana que es un fin en sí mismo, el verdadero
reino de la libertad, que sin embargo sólo puede desplegarse y
florecer teniendo como base el reino de la necesidad’ (Marx,
1966,p.820). Véase el intercambio entre Wildcat y Holloway para
un útil establecimiento de esta materia (Wildcat,1999
.
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