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 Mª  Lourdes Domínguez Moreno,  profesora de religión de Educación infantil y primaria en los colegios públicos de los pueblos de Eljas y San Martín de Trevejo.

Quisiera comenzar mi intervención exponiendo algunas razones para conocer qué es y qué no es la enseñanza religiosa dentro del marco escolar.

En primer lugar la enseñanza religiosa es una materia que está al servicio de la educación integral de la persona en todas sus dimensiones, a la que los alumnos/as tienen pleno derecho constitucional. Una asignatura que requiere la misma seriedad académica que las demás en lo que se refiere a los objetivos, contenidos, metodología, actividades, evaluaciones, etc.

Un cauce para el diálogo entre la Fe y la cultura, con especial atención a los temas en los que ésta materia y las otras, se encuentran implicadas más directamente. Una presentación concreta de la Fe católica en toda su dimensión cultural e integral del alumno/a, impartida por parte de un profesor/a con una formación académica, que requiere la titulación de magisterio y una especialización específica de la asignatura, que certifica el título de la Declaración eclesiástica de idoneidad (DEI) y además impartida desde una actitud creyente, practicante y garantizada por la iglesia.

En definitiva es una asignatura que contribuye a la formación cultural del niño/a en igual medida que las demás asignaturas incluidas en el ámbito escolar.

La clase de religión nunca la debemos de ver como una materia ajena o extraña a la escuela, ni mucho menos como una actividad extraescolar. No es una asignatura poco importante que da igual aprobar o no, no la debemos de confundir o equiparar a una catequesis, puesto que no es una materia dedicada exclusivamente a rezar, o a celebrar sacramentos, o a asumir compromisos cristianos o a transmitir una lista de  dogmas autoritariamente. La clase de religión no exige la confesionalidad de los alumnos/as, porque no se evalúan las creencias, sino el proceso de aprendizaje de los contenidos curriculares, como ocurre en cualquier otra asignatura del ámbito escolar. La catequesis es una doctrina social impartida por personas voluntarias en la parroquia, a las cuales no se les exige ninguna titulación en la materia. Y para nada la asignatura de religión es obligatoria, sino que es de libre elección para el alumno o alumna.

Se ha comprobado que el desarrollo cultural, intelectual y social del niño/a, en definitiva la formación en todas sus dimensiones del ser humano, la mejor manera de conseguirla, es a través de una educación integral del alumno/a, en la cual unas asignaturas se complementan con las otras. No podría existir una formación integral y, por tanto, una educación de calidad, si no se desarrollasen todas las capacidades inherentes al ser humano, entre las cuales se encuentra la capacidad transcendente. Esta capacidad básica del individuo, adquiere su auténtico cumplimiento en la búsqueda del sentido de la vida.

Por todo ello, llegamos a la conclusión que en igual manera es importante en la educación integral del niño/a unas matemáticas, que una música, que unas ciencias, que unas manualidades, que una educación física y que por supuesto una educación religiosa, que a través de la cual entenderán la cultura en la que viven, cuyos valores y expresiones artísticas y de todo orden tienen sus raíces en la Fe cristiana. Aprenderán a valorar las principales creencias y tradiciones más importantes que existen en otras religiones y a respetar la dignidad sagrada de todos los hombres creyentes o no.

En una educación integral debe estar presente la educación religiosa. La religión es un hecho humano, social, histórico y cultural. Es una realidad que ha existido, existe y existirá, porque es inherente al ser humano. Es imposible comprender la historia de la humanidad y tener un correcto "conocimiento del medio que nos rodea" sin el estudio profundo del Hecho religioso. U niño/a no puede llegar a conocer quién es sin conocer antes sus raíces cristianas, aún siendo creyente o no. Por eso es tan importante que esté presente la clase de religión en la escuela, sin ella estaríamos formando una gran laguna en el desarrollo integral de la persona.

Ya para concluir, me gustaría terminar exponiendo que la enseñanza de la religión católica en la escuela, debe estar presente por sus distintas dimensiones:

- La enseñanza religiosa tiene una dimensión cultural e histórica:

El patrimonio cultural, histórico y antropológico, que gran

parte de las sociedades reciben del pasado, está constituido por contenidos religiosos. En este sentido la religión católica está muy presente en el arte europeo (pintura, música, arquitectura, literatura,...) en la moralidad, en la creación popular y en la acción social. Por ello la religión católica enseña la incidencia que el cristianismo ha tenido y tiene en la cultura española y europea.

La  enseñanza   religiosa tiene  una  dimensión  humanizadora:

La enseñanza religiosa es parte muy importante en la maduración de la personalidad integral del alumno, debido a los objetivos del sistema educativo, como núcleo de referencia de ideas, valores y creencias que permiten al alumno/a dar respuesta a sus interrogantes. La formación religiosa ayuda al alumno/a a afrontar las grandes preguntas que se plantea y le ayuda a encontrar las respuestas que podrá interioridad como

opción libre y personal, con lo cual estamos contribuyendo a la formación de hombres y mujeres conscientes, críticas, libres y creadoras.

- La educación religiosa tiene una dimensión ético­ moral:

El mensaje cristiano lleva implícito unas exigencias morales las cuales son universales en la formación del individuo. En la clase de religión se ofrecen una serie de valores y virtudes que ayudan al alumno y alumna a una maduración en la responsabilidad, en el ejercicio de la solidaridad y en el ejercicio de la caridad.

Por todo ello llegamos a la conclusión, que el saber religioso, en sentido genérico debe estar presente en el proceso formativo de toda persona, indistintamente de su confesionalidad presente o futura. El conocimiento del universo religioso y de sus múltiples dimensiones constituye una tarea fundamental en el proceso educativo de todo ser humano.

MUCHAS GRACIAS.